lunes, 27 de octubre de 2014

COMENTARIO DE TEXTO "ESE CHICO" de Rosa Montero

ESE CHICO

       Ese chico no se me va de la cabeza. Hablo del muchacho que presenció sin hacer nada la agresión de la adolescente ecuatoriana en el tren. Hemos visto una y otra vez la espeluznante escena y verificado su pasividad, la bochornosa y patética manera en que se esforzaba en mirar para otro lado. Y digo bochornosa porque, al verlo, sentías vergüenza ajena y piedad por él; y también la enorme inquietud de preguntarte qué habrías hecho tú en su lugar.

      Ese chico es otra víctima del energúmeno. En su miedo paralizador es probable que influya su condición de inmigrante. Él mismo ha declarado que estos ataques racistas son bastante comunes, y eso va creando un sentimiento de inseguridad, de fragilidad. Va comiéndote por dentro y haciéndote más vulnerable a la intimidación, más entregado a la derrota. A la propia humillación de tu cobardía. Pero es que, además, sin duda era peligroso enfrentarse a ese tipo (yo tampoco entiendo por qué el juez no encarceló a alguien tan feroz). Es peligroso oponerse a los violentos, de ahí el mérito de quienes lo hacen. Por una de esas elocuentes coincidencias del azar, el vídeo del ataque en el tren se hizo público al mismo tiempo que la historia de Daniel Oliver, el héroe de 23 años que murió de un golpe por socorrer a una chica. He aquí otro caso estremecedor que vuelve a picotearte las entrañas: ¿serías capaz de actuar como Daniel? Esa duda es inherente a la condición humana, la duda de los propios límites, la incertidumbre sobre el fondo más extremo de uno mismo: allí, en lo más hondo, ¿qué pesará más, el miedo o la propia dignidad? ¿Habrías escondido a un judío en la Alemania de Hitler? Ojalá la vida no nos ponga en una de esas situaciones límite, porque podemos reaccionar como el chico del tren. Y no sé si el pobre será capaz de superarlo.
Rosa Montero, El País


RESUMEN 1:


En una estación de tren, un hombre agredía a una chica ecuatoriana ante la presencia de un chico que quizá por su condición de inmigrante o por haber sufrido ataques racistas con anterioridad, no se oponía a la situación. En otra situación parecida, un hombre, Daniel Oliver, perdió su vida por interponerse en una pelea entre una mujer y su pareja. A partir de estos dos hechos podemos reflexionar sobre si merece la pena mantener nuestra dignidad jugándonos la vida.

RESUMEN 2:
En una estación de tren, un hombre agredía a una chica ecuatoriana ante la presencia de un chico que, quizá por su condición de inmigrante o por haber sufrido ataques racistas con anterioridad, no se oponía a la situación. En cambio, Daniel Oliver, si se interpuso en una pelea entre una mujer y su pareja lo que le llevó a perder la vida. Se plantea así el dilema moral sobre si merece la pena mantener nuestra dignidad jugándonos la vida.

TEMA Y ORGANIZACIÓN DE LAS IDEAS:

RESPUESTA 1:
La autora reflexiona sobre el valor y la defensa de nuestra propia dignidad. Igualmente hace una distinción entre miedo y valor, comparando dos situaciones distintas. En una aparece el valor, y la defensa de la dignidad, y en la otra el miedo, y la inseguridad.
En cuanto a la organización de las ideas el texto puede dividirse en tres partes, la primera abarca el primer párrafo, donde la autora hace una contextualización,  es decir, sitúa el texto en un contexto determinado, en este caso en una estación de tren. En el segundo párrafo, en las nueve primeras líneas se sitúa la segunda parte, donde la autora introduce una serie de argumentos, ejemplos y comparaciones para adentrar más al lector en el tema principal. Uno de los argumentos que emplea es la idea de que es peligroso oponerse a los violentos, o las preguntas que hacen pensar, reflexionar al lector sobre el tema. La comparación que hace sobre Daniel Oliver, aquel héroe que defendió a una chica jugándose la vida, es otro de los ejemplos empleados como argumentos. Y por último la tercera parte abarca prácticamente las tres últimas líneas, donde aparece la tesis de la autora. Según esto podemos definir la estructura del texto como sintética o inductiva, ya que al principio se encuentra los ejemplos, datos y argumentos que finalmente servirán para exponer la tesis del autor que, como en este caso, se encuentra el final.
Organización de las ideas:
1º parte, (primer párrafo):
Contextualización

2º parte, (abarca prácticamente todo el segundo párrafo):
 Ejemplos, argumentos, datos...
3º parte, (tres últimas líneas):
Tesis del autor 

RESPUESTA 2:

La autora reflexiona sobre el valor y la defensa de nuestra propia dignidad. Igualmente hace una distinción entre miedo y valor, comparando dos situaciones distintas. En una aparece el valor, y la defensa de la dignidad, y en la otra el miedo, y la inseguridad.

En cuanto a la estructuración del contenido, el texto se puede dividir en dos partes: la primera (l. 1-16) que corresponde a la parte argumentativa en la que la autora utiliza dos ejemplos que muestran formas diferentes de actuar ante una agresión y las consecuencias que ello conlleva. La segunda parte (l. 16-20) es donde se encuentra la tesis que defiende la autora: el dilema moral entre la dignidad y el miedo a la hora de actuar en determinadas situaciones.

1. Desarrollo (parte argumentativa)

        Ejemplo 1: joven que no actúa cuando atacan a una inmigrante.
        Ejemplo 2: joven que pierde la vida al ayudar a una joven que era agredida por su           pareja.

2. Conclusión (parte expositiva-tesis): dilema moral sobre cómo actuaríamos ante una situación similar.


La autora se sirve de un argumento de ejemplificación para hacer reflexionar a los lectores sobre la dificultad de saber cómo actuaríamos ante una situación extrema. 

Como podemos ver, la estructura empleada es de tipo inductiva, primero exponemos los argumentos para llegar a la idea que se quiere defender.

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